domingo, 17 de noviembre de 2013

Un cuestionamiento a la vigencia del diezmo en la iglesia cristiana



“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”
(2 Corintios 3:17)


¿Ha escuchado alguna vez “Déle al Señor la parte que le corresponde”? ¿Ha sido participe de la audiencia de un sermón que afirma que es hora que nos pongamos al día con el Señor, aludiendo al diezmo? ¿Ha escuchado que negarle el diez por ciento de sus ingresos a la iglesia constituye un acto de desobediencia? Comúnmente se nos ha enseñado que el diezmo es un compromiso vigente con Dios. Su pago causa en el hermano una aprobación y bendición por la obediencia de haber cumplido aquella responsabilidad. En caso contrario, su evasión puede significar que el “diablo nos arrebate nuestra bendición”, asumiendo que el diez por ciento de nuestros ingresos tiene un poder místico y sagrado que poderosamente nos hace receptores de una bendición inigualable. ¿Qué tan valida es esta enseñanza? ¿Está vigente el diezmo aun? ¿Podemos considerar que es una obligación para los cristianos de hoy, incluso para los que somos gentiles? ¿Qué tan valida es aquella enseñanza de transformar el diezmo en un monto adeudado con el Señor? ¿Realmente el Señor nos pide que demos el diezmo? Pretendo realizar un estudio completamente imparcial, tomando en cuenta cada una de las menciones que la Palabra de Dios realiza del diezmo, su utilidad y su vigencia, a fin de evaluar su validez en nuestras iglesias.


Sobre la naturaleza y finalidad del diezmo

Significado. La palabra diezmo significa la décima parte o el diez por ciento de un determinado monto. La primera vez que encontramos la palabra diezmo en la Biblia es en el Génesis, exactamente cuando Abraham bendijo a Melquisedec, un sacerdote, entregando la décima parte del botín de guerra (Génesis 14:20). Para muchos teóricos la entrega del diezmo era una forma de bendecir al sacerdote antes de la ley mosaica, lo cual fue formalizado con la misma ley. Sin embargo, no debemos olvidar que el diezmo es una unidad de medida, la cual pudo haber sido modificada por la generosidad de Abraham. Otra mención guarda relación con Jacob, quien hizo un voto de diezmo. Su voto consistía en apartar el diezmo de todo, con tal de tener un buen viaje (Génesis 28:20-22). Estas dos menciones son anteriores a la ley, y por ende pierden su carácter de obligatorio y pasan a ser dadas de gracia y generosidad. Esta conclusión podemos claramente evidenciarla en los mismos relatos. ¿Acaso Melquisedec exigió los diezmos del botín de guerra de Abraham? ¿Fue acaso un mandato de Dios que Jacob hiciese aquel voto? Jacob asume: “…si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy… el diezmo de todo guardaré para ti” (Génesis 28:20-22), y esto demuestra claramente que el diezmo estaba determinado por la voluntad del patriarca y no por un mandato de Dios.

Condición. La formalidad del diezmo se inicia en la ley de Moisés. Dios instauro que aparte de las ofrendas espontáneas y libres, se guardara la décima parte de todo. El diezmo tenía un carácter de obligatorio, no porque se exigiera sin causa alguna, sino por ser una manifestación y designación soberana de Dios. Este carácter obligatorio tenía una causa justa. El diezmo era una compensación (Números 18:26; Deuteronomio 18:1; Números 1:47) por algo que no era voluntario: Dios escogió a una de las doce tribus, la de Leví, para ocuparse de los temas espirituales de la nación. La ley mosaica expresa: “Solamente no contarás la tribu de Leví, no tomaras la cuenta de ellos entre los hijos de Israel, sino que pondrás a los levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus utensilios, y sobre todas las cosas que le pertenecen; ellos llevarán el tabernáculo y todos sus enseres, y ellos servirán en él, y acamparán alrededor del tabernáculo” (Números 1:49-50). Por esta misión otorgada a aquella tribu se les compensaba con el diezmo: “Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión” (Números 18:21). Como los levitas se ocupaban únicamente de los asuntos espirituales y expiatorios, pues eran los sacerdotes del pueblo de Israel, las demás tribus debían sostenerlos con la décima parte de lo percibido.


Sobre la formalidad del diezmo

Frecuencia del diezmo. Hasta este punto hemos reconocido qué es el diezmo y cuál era su función en la ley mosaica, pero ¿Conocemos su formalidad? La formalidad del diezmo también es un aspecto obligatorio. La frecuencia con que debían diezmar los israelitas era por ciclos de tres años. Según Deuteronomio 14:22, el diezmo era pagado cada año. En el mismo capitulo la ley menciona: “Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren” (Deuteronomio 14:28-29; véase también 26:12). En vista de lo que revela la ley, los primeros dos años los israelitas comían “…delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite…” (Deuteronomio 14:23), y al tercer año, el año del diezmo, entregaban lo acordado a los levitas.

Elementos diezmados. Este punto es igualmente obligatorio. Los diezmos debían de sostener con alimento a los levitas. Podemos ver en Deuteronomio 14 que se entregaba “… el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite…” (v. 23). Otros elementos guardan aún más relación con el campo agrícola y ganadero. En el aspecto agrícola, la ley de Moisés establece: “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es…” (Levítico 27:30), y en el aspecto ganadero: “Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová” (v. 32). Cada uno de estos elementos se guardaba en el alfolí, o almacén. Cabe mencionar que los levitas también recibían otras fuentes de sostenimiento tales como la ofrenda de las cosas santas, los presentes, las ofrendas mecidas, las primicias, lo consagrado por voto, entre otros (véase ofrendas para sostener a los sacerdotes en Números 18:8-19).


Sobre la vigencia del diezmo

Para reconocer la vigencia o la validez del diezmo debemos reconocer cada uno de los elementos que componen el contexto y la estructura central de este sistema. Debemos entender, con la evidencia bíblica revisada hasta el momento, que la exigencia del diezmo, como ofrenda obligatoria, fue instaurada con un motivo determinado: el sostén de la tribu de Leví, la cual tuvo la obligación de velar por los temas espirituales de la nación. Esta es la columna vertebral del asunto. Para que exista el sistema del diezmo se debiesen contar con distintos elementos que rodean su existencia, y cumplen con su finalidad. A continuación cada uno de los elementos que deben existir para que la exigencia del diezmo sea vigente:

Se debe contar con un sistema sacerdotal. Si el diezmo fue instaurado para el sostén de un sistema sacerdotal encargado del sistema ritualista expiatorio, la exigencia actual también debiese tener el mismo objetivo. Sin embargo, nos encontramos con un grave problema pues el sistema sacerdotal del Antiguo Testamento fue abolido por Jesucristo. ¿Acaso no dice el Nuevo Testamento que Cristo es el gran sacerdote y único mediador entre Dios y los hombres?: “…con el juramento del que dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto… mas este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7:21-25). El mismo capitulo de Hebreos declara: “Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley” (v. 12). ¿Cuál es aquella nueva ley? Es la ley de la libertad y la gracia: “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace” (Santiago 1:25). ¿Qué sucede entonces con la antigua ley, la que expone la exigencia de los diezmos? El Nuevo Pacto deroga la ley mosaica: “Al decir: Nuevo Pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer” (Hebreos 8:13). Para agregar aun mas evidencias bíblicas, el apóstol Pedro declaró: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios…” (1 Pedro 2:9). Los creyentes fieles a Cristo somos constituidos real sacerdocio. Si aún estuviese vigente el sistema del diezmo, ¿No debiésemos todos percibir aquel ingreso? ¿Por qué entonces un solo pastor recibe los diezmos de su congregación? ¿Acaso es él una especie de sacerdote? Absolutamente no. Aquel pedestal en que ponemos a nuestros pastores es parte de nuestras exaltaciones idólatras, las cuales entregan facultades inmerecidas sobre ellos, como por ejemplo, la exigencia de los diezmos. En un contexto bíblico general, el sistema de los diezmos, y todo lo referente a ellos, no está vigente, menos aún para los gentiles.

Se debe contar con la formalidad del diezmo. Para que el sistema del diezmo aún esté vigente se debe contar con todos aquellos elementos que formalizan el diezmo, tal como la frecuencia en que era otorgado y las especies que eran diezmadas. En primer lugar, se debiese respetar el ciclo de tres años. Los primeros dos años la iglesia debiese comer todo lo traído al altar del Señor, y el tercer año debiese ser dado al sacerdote. Sin embargo, y como lo estudiamos en el punto anterior, el real sacerdocio somos todos los creyentes fieles a Cristo. Esto acarrea un real problema a la aplicación del sistema de diezmos en nuestros tiempos: si somos real sacerdocio, y siguiendo lo expresado en la ley de Moisés, ¿no debiesen otros diezmar para sostenernos? Y en el caso que existiese una iglesia cristiana que diezmara para sostenernos, ¿No se constituirían ellos también real sacerdocio por creer en nuestro Señor Jesús? A pesar de todas estas problemáticas, el sistema del diezmo no es vigente, no solo por lo inviable de esta practica en el Nuevo Pacto, sino por la negación que se hace respecto a su frecuencia. ¿Acaso la hermandad diezma a sus pastores cada tres años? ¿O lo hace cada mes?

Otro aspecto relevante en gran manera es la naturaleza de los bienes diezmados. La ley exigía que el diezmo fuera dado en determinadas especies, tales como frutos de la agricultura y el cuidado ganadero. ¿Por qué? Porque el fin del sistema del diezmo era la contraprestación por las labores de los levitas, los cuales eran sostenidos por las demás tribus, mediante la décima parte de determinadas especies de alimentos que la ley exigía. De hecho, era tal la exigencia que los diezmos fueran en alimento que la ley mosaica expresa claramente: “Y si el camino fuera tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tu deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia” (Deuteronomio 14:24-26). Estas disposiciones son claramente violadas por aquellos que inconsecuentemente osan defender el sistema de los diezmos como algo sumamente vigente. ¿Acaso entregan el diezmo en alimento? ¿Traen sacos de grano, vacas, ovejas? ¿O traen únicamente dinero? Recordemos que el dinero se puede utilizar de millones formas, y no únicamente como sostén alimenticio. En resumen, la ausencia de cada uno de los elementos que componen el contexto en el cual debiese operar el sistema del diezmo hace de aquella práctica una realidad insostenible.


Sobre los argumentos que exponen nuestras tradiciones

Es común escuchar en nuestras iglesias la interpretación de distintos versículos que supuestamente apoyan la exigencia de los diezmos en la actualidad. Sin embargo, debemos recordar que no podemos interpretar los pasajes individuales si desconocemos el mensaje total de las Escrituras, y de igual forma, no podemos comprender el mensaje integral de la Palabra de Dios sin comprender los pasajes individuales. Un estudiante imparcial de las Escrituras no pasa por alto cada uno de los puntos en que un tema es mencionado en la Palabra de Dios, porque de este modo puede realizar un panorama exhaustivo y completo sobre aquel tema. Contrariamente, un lector cargado de tradiciones y doctrinas humanas considera solo aquellos puntos que le interesan o que aprueban aquellas mismas costumbres, y no evalúa los pasajes específicos de aquel tema respecto a la totalidad del mensaje de las Escrituras, sino bajo la cautela de las doctrinas humanas. Estos dogmas dificultan en gran manera la comprensión de estos temas, ya que a la hora de corroborar su validez bíblica tendemos a citar los mismos versículos antes mencionados, inculcando en la hermandad un sentido bíblico incompleto, pues tomamos en cuenta determinados pasajes que comúnmente son interpretados sin considerar su contexto y participación dentro de la Palabra de Dios.

Las razones por las que exponemos nuestros argumentos a favor del diezmo pueden ir desde un nulo conocimiento sobre el diezmo, la ley mosaica y la diferencia entre el antiguo y el nuevo pacto, hasta, en el peor de los casos, la utilización y manipulación de la hermandad: “…toman la verdad como fuente de ganancia…” (1 Timoteo 6:5) y “…por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas…” (2 Pedro 2:3). Sin embargo, e independiente de la causa por la que aún nuestras tradiciones nos obligan a defender un sistema obsoleto y esclavizador, los argumentos que intentan proveer defensa alguna a nuestras ciegas tradiciones presentan tremendos problemas en sí mismos.


Sobre la real "validez" de los argumentos en defensa del sistema de diezmos

¿Realmente Malaquías 3:10 es una
cita infalible al momento de defender
la vigencia del diezmo?
Uno de los argumentos más mencionados, muchas veces expuesto de una forma mecánica, es el que toma lugar en el libro de Malaquías: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Malaquías 3:10). Este versículo es acompañado de una amonestación o advertencia del predicador al oyente, el cual menciona que el solo hecho de no entregar el diezmo constituye un robo a Dios, y para afirmar esto se sostienen del mismo pasaje: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En que te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas” (v. 8). Tomando en cuenta solo estos dos pasajes no podemos hacernos un panorama completo respecto a este pasaje. Solo nos queda hacer una evaluación del contexto en que se desenvuelve este relato. En primer lugar, ¿Es a la iglesia cristiana esta acusación de robo o mandato de traer los diezmos al alfolí? El relato alude completamente a los hijos de Jacob (v. 6), incluso en el versículo siguiente se aclara aún más que están hablando de ellos: “Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis…” (v. 7). De hecho el versículo que está entre ambas citas que nosotros recitamos para justificar aquel sistema alude, no a nosotros, sino a las tribus de Israel, que no habían sostenido a los levitas: “Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado” (v. 9). Aún así, se mencionan aquellos versículos con el fin de aumentar el número de los hermanos que diezman, muchas veces ignorando que en aquel mismo pasaje se encuentra la clave de su caducidad: “…haya alimento en mi casa…” (v. 10). Con seguridad este versículo guarda completa relación con el sistema sacerdotal que requería el pueblo de Israel como vía de expiación de pecados. Aquel sistema que debían sostener las demás tribus fue completamente abolido por el Nuevo Pacto, establecido con el sacrificio perfecto que hizo Jesucristo en la cruz. Por lo tanto aquel versículo presentado como incentivo para diezmar no tiene validez pues, en primer lugar, hay claras evidencias que no se estaba refiriendo a los cristianos, y, en segundo lugar, el sistema sacerdotal expiatorio fue abolido por Cristo en la cruz, y por ende, también fue extinto el sistema que los sostenía: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra vosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz” (Colosenses 2:13-14).

Otro de los argumentos claros es el de Melquisedec. En el capitulo 7 del libro de los Hebreos dice que Melquisedec, rey de Salem, sacerdote de Dios, salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo. Luego Abraham le dio la décima parte del botín de guerra (Génesis 14:18-20). Para los defensores de la práctica del diezmo este no está vinculado únicamente con la ley mosaica, sino predata del Génesis. Para ellos el hecho que nosotros seamos hijos de Abraham (Gálatas 3:7) nos hace participes de aquella forma de bendecir. Según el libro de Hebreos Melquisedec era una prefigura de Cristo (Hebreos 7:3), incluso una profecía mesiánica asume: “…Tu eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec” (Salmo 110:4), aludiendo al sacerdocio perfecto de nuestro Señor Jesús. Siguiendo este esquema muchos defienden el sistema de los diezmos aludiendo que como hijos de Abraham debemos dar los diezmos a los siervos de Cristo en la tierra. Sin embargo, este razonamiento presenta un problema tremendo: el relato de Hebreos no supone la obligación de diezmar en la iglesia, sino que pone énfasis en la prefigura que hace Melquisedec de Cristo mismo, incluso tomando su sacerdocio como superior al de los levitas (Hebreos 7:4-7). La conclusión a la que lleva el relato es a que como el sacerdocio de Melquisedec fue mayor al de los levitas, por tener él las promesas (v. 6), el sacerdocio de Cristo comprende toda grandeza y perfección, porque en Él se cumplen las promesas. De hecho asimismo lo vincula el mismo pasaje: “Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿Qué necesidad habría aun de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?” (v. 11). Un lector objetivo del pasaje de Hebreos reconoce de inmediato que este apunta a la superioridad de Cristo y la perfección de su sacerdocio y sacrificio, cumpliendo aquellas profecías que lo asentaban como mediador y sumo sacerdote. El hecho que mencione los diezmos es prueba de la superioridad del sacerdocio de Melquisedec, como prefigura de la perfecta redención de Cristo y su Nuevo Pacto. Si fuese como los defensores del sistema de diezmos lo aclaran debiésemos esperar que la iglesia del siglo I diezmara de igual forma. Sin embargo, no existe registro ni evidencia alguna que presente la obligación de diezmar en la iglesia primitiva. Cristo no instauró una especie de sacerdocio especial que debiese sostenerse con diezmos. De hecho, si el sistema de los diezmos fuese un compromiso vigente en el Nuevo Pacto, ¿Por qué no encontramos evidencia ni cita alguna de su mandato en el Nuevo Testamento? ¿No considera que aquel mandato debiese tener tal importancia para ser mencionado por lo menos un par de veces? A contrariedad con el sistema del diezmo, que por naturaleza es obligatorio, el apóstol Pablo insistió que la iglesia debiese sostenerse de los aportes voluntarios, espontáneos y generosos de sus propios feligreses, y no de sistema alguno que pertenecía a la antigua ley mosaica (2 Corintios 8:1-7). Muchos teóricos afirman que el tema de Abraham alude a un concepto de diezmo voluntario. Independientemente si esta enseñanza es relacionada con el pacto abrahámico, nuestras iglesias aún se esmeran en enseñar diezmos como un compromiso, haciendo referencias a versículos que si son pertenecientes a la ley mosaica. Aún así, ¿Por qué no hacemos sacrificios de animales o rituales de pacto como lo hizo Abraham y otros patriarcas? ¿Por qué consideramos absuelta solo una parte de la ley?

Otros argumentos mencionan en los evangelios un supuesto mandato de diezmar: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mateo 23:23). Según los defensores del sistema Jesús puso en evidencia el cumplimiento que debía hacerse sobre el diezmo. Guardar la ley consistía en la justicia, la misericordia y la fe, sumados a todos los sistemas expiatorios y de sostén. Sin embargo, Jesucristo nació, vivió y murió bajo el Antiguo Pacto: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4), y su nuevo pacto entra en vigor luego de su ascensión: “Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es valido entre tanto que el testador vive” (Hebreos 9:17). Es de esperar que Jesucristo enseñara las disposiciones de la ley pues asumió que venía a darle cumplimiento (Mateo 5:17-20). Otro ejemplo similar tomado del Nuevo Testamento conduce al libro de Hebreos: “Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales…” (Hebreos 7:8), tomándolo como una evidencia de la vigencia de los diezmos en el Nuevo Pacto. Sin embargo, la palabra reciben implica un tiempo presente, debido a la vigencia del Templo judío de Jerusalem. Un dato histórico data el libro de los Hebreos como anterior al año 70 d.c., año en el cual se supone que el templo fue destruido por los romanos. ¿Podemos entonces aludir un compromiso de este relato? Absolutamente no. Incluso el mismo pasaje de Hebreos 7 apunta al sacerdocio levítico receptor de diezmos (los que estaban en el templo). Otro ejemplo similar corresponde a la carta a los Corintios: “¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?” (1 Corintios 9:13). Este es un caso similar al anterior, pues históricamente la carta a los Corintios data del 56 d.c. año en que el templo de Jerusalem aun estaba en funcionamiento. Incluso, este argumento no responde a la petición justificada de los diezmos, sino como una introducción al sostén que debemos hacer los cristianos de los que no tienen otra actividad que el evangelio (v. 14), pero sin obligación de sistema legal alguno.


Sobre la inconsecuencia del sistema del diezmo con la ley de la libertad

Dios instauro distintos liderazgos en la iglesia: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros” (Efesios 4:11). Para muchos la consulta es: ¿Cómo pueden sostenerse estos ministerios si no existen los diezmos? He escuchado a muchos pastores pentecostales en la televisión decir que el diezmo es esencial en toda forma, pues entrega a la iglesia el sustento necesario para continuar con el ministerio. La verdad es que todos hemos defendido aquel sistema, justificándolo de variadas formas, muchas veces sin un conocimiento bíblico que lo amerite. Son nuestras tradiciones las que nos obligan a proponer el sistema del diezmo como un proceso natural dentro de toda iglesia. Sin embargo, hemos estudiado que aquel sistema no tiene vigencia alguna en nuestros tiempos, menos para los que somos gentiles.

¿Cómo entonces pueden sostenerse los ministerios en el Nuevo Pacto? Cualquiera que considere que no hay otra forma de sustento más que el diezmo, no ha leído el Nuevo Testamento, o desconoce gran parte de él. Uno de los principios en los cuales la iglesia protestante se ha sostenido a lo largo de la historia es el principio de la libertad cristiana. La ley de la libertad reemplaza en cada uno de los aspectos a la ley mosaica. La seguridad de un creyente no está basada en la sinceridad de las palabras de un sacerdote, o en la limpieza del cabrito que se iba a sacrificar, sino en la sangre de nuestro Señor Jesucristo. Podemos asumir entonces que la exigencia del diezmo no guarda relación con la gracia y la espontaneidad del amor que enseña el Nuevo Pacto. De hecho el sustento de los ministerios enseñados en el Nuevo Pacto guardaban estrecha relación con la generosidad que se desprende de la gracia del Señor. La manutención de los ministerios debe venir, única y esencialmente, de las ofrendas voluntarias. Asimismo lo asume el apóstol Pablo: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7; ver capitulo “De las ofrendas y su promesa de bendición”). ¿Puede la iglesia sostener económicamente a sus evangelistas? No solo puede sino que debe: “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Corintios 9:14). Sin embargo, ¿Dios propuso el sistema del diezmo para sostener los ministerios? ¿No le parece que el dar como propuso de corazón se contrapone con la legalidad y obligatoriedad del diezmo? No existe evidencia o registro alguno donde se enseñe a la iglesia de la era apostólica sobre la obligatoriedad o vigencia del diezmo, de hecho no existe prueba histórica alguna que compruebe que la iglesia primitiva haya cultivado aquel sistema. Prueba irrefutable de aquello es la negación que hacía Pablo a los sistemas legalistas. Por ejemplo, el propósito de la epístola a los Gálatas fue la respuesta a todos aquellos judaizantes que enseñaban que algunas leyes del Antiguo Testamento eran aun obligatorias para los cristianos. El apóstol responde vehementemente: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (Gálatas 5:1). Nuestras iglesias pentecostales continúan enseñando la esclavitud de la antigua ley, como reales judaizantes modernos, introduciendo la obligación del diezmo como tarea de todo cristiano.

El gran problema del diezmo es que pertenece a un sistema legal que exigía su pago por obligación. Para muchos el diezmo es completamente voluntario. Lo curioso es que nos basamos en muchos versículos del Antiguo Pacto para corroborar su pago y vigencia, siendo que aquellos mismos pasajes hacen mención a una entrega obligatoria y no voluntaria. Negar la naturaleza obligatoria del diezmo es negar su validez. La ley de la libertad y la gracia del Señor no guardan absoluta consecuencia con la ley de los diezmos. Aún así, su obligatoriedad aún es enseñada, por medio de la imposición de temor a “No robar a Dios” porque supuestamente en Malaquías 3:9 dice: “Me habéis robado”. El estudio anterior corrobora la invalidez que tiene cada uno de aquellos argumentos. En resumen, el diezmo no está vigente como mandato o compromiso para la iglesia cristiana, pues la ley, de la cual se sostenía el diezmo, fue abolida por Jesucristo en la cruz (Colosenses 2:13-14), y por ende, su carácter de obligatorio, compromiso, deuda, o porcentaje correspondiente al Señor, no debe ser enseñado en las iglesias que hemos creído en el Nuevo Pacto realizado por nuestro maravilloso Señor Jesús: “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído” (Gálatas 5:4)

¿Podemos medir la generosidad de un hermano por el monto que entrega a la iglesia? Si alguien desease dar la décima parte de sus ingresos, con conciencia de libertad, sin interés alguno, ya sea material, de salud o espiritual, puede hacerlo sin problema alguno, al igual como los que desean dar el ocho por ciento, o el veinte por ciento. Con seguridad Dios recompensa aquella generosidad de diversas formas. Sin embargo, el interés económico de los hermanos es alimentado con estas promesas de bendición automática al efectuar el pago del diezmo, invadiendo la conciencia de los fieles con interpretaciones erradas, falsas visiones y doctrinas humanas que no llevan a lugar alguno. El Nuevo Testamento propone una ofrenda completamente voluntaria, sin necesidad de ser parte alguna o porcentaje determinado de nuestro ingreso, lo cual cumple derechamente con la ley de la libertad cristiana, que nuestro Señor nos otorga por medio de su gracia. “Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2 Corintios 3:17)

26 comentarios:

  1. La razón por la que se aplica el precepto de diezmar es porque se ignora de mala fe o por ignorancia la existencia del nuevo pacto que anula al antiguo.

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  2. Aquellos que argumentan que se debe diezmar en esta época estan mezclando preceptos antiguos con nuevos, según su conveniencia y no según la Palabra de Dios.

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  3. Maestro/Evangelista Josef :Ha sido esta vision la que me ha sido mostrada desde que comenze a caminar en Cristo Jesus...y he dedicado tiempo al estudio de estas verdades y realmente apoyo estos comentarios...Tambien sabemos que esto provocara el Sisma dentro de la Iglesia Cristiana Protestante, que es necesario, para poder cortar asi, con un sistema corrupto que han mantenido "Lideres" a nivel global, por supuesto, esto traera conflictos,divisiones y persecusiones, incluyendo la eliminacion de las cabezas visibles de este movimiento, mas si embargo, levanto mi mano y doy el paso de fe, para llevar este mensaje de Pacto Renovado a toda nacion,desenmascarar a quienes son "Codiciosos de ganancias deshonestas" y tienen al templo como "Guarida de ladrones"...mi correo esta a la orden y tambien la organizacion que me ha mostrado el Eterno YHVH,para agrupar voluntades. Sé que será dura la batalla y mas alla, pondremos nuestras vidas en riesgo,por los muchisimos intereses que se pondran en riesgo pero, en palabras del propio Maestro Yehoshua Ben David(Jesucristo hijo de David) Lucas 9:24 "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará"

    Escribeme a esta direccion de gmail:
    iglesiadelpactorenovado@gmail.com

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  4. JEJEJEJE QUE COSAS...DESDE QUE NO SE TENGA REVELACION ES MEJOR NO HABLAR.

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    1. la revelacion es la palabra infalible de DIOS.

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  5. La única revelación la tiene la Palabra de Dios, de la cual me considero un esclavo. No necesito revelaciones adicionales, es en ella donde la hallo pura y sin mácula.

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  6. Aleluya, asi es hermano... Este sistema babilonico caerá!

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  7. Concuerdo totalmente con este estudio, el famoso tema del diezmo no es el único tema que está manipulado en la actualidad, hay muchos otros y esto es señal de una apostasía que ha venido infiltrándose en la iglesia y que parece inevitable.

    Los consejos del apóstol Pablo a Timoteo parecen muy certeros en esta época; debemos continuar hacia adelante y buscar a Dios y volvernos a su palabra. No somos esclavos de la ley sino de Cristo.

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  8. el diezmo es un negocio d las denominaciones protestantes
    hay muchos enrriqueciendose de el, diezmo
    en el antiguo testamento se exigia el diezmar d lo q producia la tierra o producto animal.pero no d el dinero.y en el nuevo testamento no hay diezmo. puro negocio, y fariseismo.

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  9. En la iglesia donde asisto ahora el pastor empezó con una doctrina basada en revelaciones y eso me a puesto a investigar y se me ha sido quitado mi velo que no me dejaba ver y entre otras cosas me he dado cuenta que el diezmo ya no está vigente y en mi iglesia cuando dan enseñanza sobre el diezmo tienen que meter a alguna hermana que Dios le da palabra y dice que Dios está diciendo que le estamos robando. Como dice el apóstol Pablo que el obrero es digno de su salario es correcto que losnpastores vivan de la iglesia pero no tienen la suficiente fe en Dios que el va a suplir y por eso exigen el diezmo valiéndose de la fe de los creyentes .

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  10. Hacen del dinero piedra de tropiezo para muchos. Se hacen daño a ellos mismos porque es más fácil que la avaricia los corrompa. Con esta enseñanza han hecho de la iglesia una pirámide y del culto racional uno convencional.

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  11. Jesús dijo, dejáis lo mas importante de la ley LA JUSTICIA, LA FE Y LA MISERICORDIA, lo del diezmo es secundario. Es mas eso era cosa de la ley que ya quedo abrogado HEBREOS 7;12

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  12. Me parece biblica esta posicion del diezmo,me gustaria agregar que en el diezmador se produce una sensacion de haber cumplido y al ofrendar da solo monedas pues ya cumplio y se debe mencionar que se siente dueño del 90 restante y se olvida que solo es administrador de todo.la ofrenda sincera,sin esperar nada de vuelta,hecha por amor,esa es biblica y produce la sensacion de que se pudo haber dado mas...

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  13. Gracias por el tema muy interesante, desaría preguntar:¿Las iglesias protestantes siempre exigieron diezmos? desde la reforma de Lutero? la iglesia católica también cobraba diezmos en el pasado, será una herencia ?
    Qué iglesias evangélicas no exigen diezmos en la actualidad? comprendo que se requieren medios para publicar materiales, logística y otros y se debe apoyar para ello.

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  14. Esta pregunta me interesa, ¿hay iglesias evangélicas que no exijan diezmo?

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  15. Diezmr no es pecado, todo lo contarrio es un beneficio para la iglesia. Pero que tal si no se diezma y es la parte que Dios espera para su ministerio? Siempre existiran personas que buscaran excusas para negarse al diezmo, pues el amor al dinero es muy grande.... El diezmo mas alla de un monto monetario tiene un significado espiritual de reconocimiento y obediencia a Dios

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  16. Aprovecho para introducir este comentario contra los pastores que judaizan las ovejas


    ES NECESARIO REPETIRLO OTRA VEZ, PUES, ESTO ES: “UNA VOZ DE ALERTA PARA LOS JUDAIZANTES”
    Las ovejas no tienen culpa, pues Dios les remunera sus dádivas (El no puede negarse asi mismo)
    PERO EL QUE JUDAIZA A LAS OVEJAS QUIENQUIERA QUE SEA LLEVARA LA SENTENCIA (Gálata 5:10)

    ¿ QUIEN TIENE LA PRIORIDAD PARA LOS GENTILES CREYENTES:
    “MELQUISEDEC” “EL SACERDOCIO LEVITICO” O “EL ESPIRITU SANTO” ?
    NOS QUEDAMOS CON LA DECISION DEL ESPIRITU SANTO


    “PORQUE HA PARECIDO BIEN AL “ESPIRITU SANTO”
    Y A NOSOTROS, NO IMPONERLES NINGUNA CARGA” (Hechos 15:28)

    COMENTARIO CONTRA LOS JUDAIZANTES
    (diezmos, días de reposo, etc).
    Abraham diezma al sacerdote Melquisedec; un precedente que concluye en la ley.
    Este evento se encuentra en Génesis 14:18-20... Y fue de esta manera: “Entonces Melquisedec, rey de Salen y sacerdote del Dios altisimo, sacó pan y vino; y le bendijo diciendo: bendito sea Abraham del Dios altísimo, creador de los cielos y de la tierra, y bendito sea el Dios altisimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dió Abraham los diezmos de todo”...Este evento entre Abraham y Melquisedec fue un precedente que mas luego concluyó como ley en el monte Sinai para el pueblo de Israel (Levítico 27:30-34) (Numeros 18:21) (Deuteronomio 14:22-29). El patriarca Abraham no fue bendecido por que diezmó, sino por que era el que tenía las promesas (Génesis 14:18) (Hebreos 7:6). Las bendiciones en el caso del diezmo solo aparecen en la ley, para el pueblo Judío y para los hijos de Leví que reciben los diezmos (Deuteronomio 14:29) (Malaquias 3:6,9,10,12) (Levítico 27:34); Nadie del pueblo de Israel, en todo el antiguo pacto y hasta el día de hoy, ha diezmado basándose en el evento de Abraham y Melquisedec. Todas las tribus y colonias de Israel, tanto en el antiguo pacto, como en la dispersacion Judía, diezmaban por la ley, no por el diezmo Abrahámico; Muchas colonias no diezman en espera de que se restablezca el Sacerdocio Levítico y el nuevo Templo...El patriarca Abraham no diezmó de sus riquezas, que tenía en el neguev, a cargo de su mayordomo Eliezer (Génesis 12:5,9,16; 13:1-2; 15:2;) sino del botín recuperado en la derrota del rey Quedorlaomer (Génesis 14:20; Hebreos 7:4)...

    En el libro de “Números” es donde aparece por primera vez la ordenanza de que los diezmos de Jehová en (Levítico 27:30-33), sean transferidos por heredad, a los hijos de Leví, por cuanto ellos no tienen heredad entre los hijos de Israel; y que el diezmo de los diezmos sería presentado a Dios como ofrenda mecida, que sería contado como grano de la era y como producto del lagar, (Numeros 18:21-28) (Deuteronomio 14:22,27,29; 26:12.)...


    Continúa ..............................................................

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  17. Continuación .......................


    INDISCUTIBLEMENTE EL DIEZMO FUE HECHO LEY
    Y es por tal razón, que todas las amonestaciones hechas al pueblo de Israel con relación a los diezmos, nunca fueron basadas en el evento entre Abraham y Melquisedec, sino por la ley...Cuando Dios Jehová amonestó a los hijos de Israel, por medio de Malaquías, no se basó en el diezmo de Abraham con Melquisedec, sino por el diezmo de la ley. Los que dicen que el diezmo no es de la ley, Le hacen mentiroso....Cuando nuestro señor Jesucristo habló de los diezmos, no se basó en el diezmo de Abraham con Melquisedec, sino que también lo enmarcó en la ley (Mateo 23:23); Los que dicen que el diezmo no es de la ley, hacen mentiroso a nuestro Señor Jesucristo ...

    DEBE RECONOCERSE ESTA SALVEDAD:
    que el evento entre Abraham y Melquisedec es primero que la ley en cuanto al orden de cronología; pero en cuanto al modo de ejecutoria indefectible, es el de la ley; porque el primero carese de registro autoritario, mandatorio u obligatorio, mas el segundo si; El evento de Abraham y Melquisedec, así como la promesa de Jacob, de que le daría el diezmo a Dios de todo lo que él le diere, no derivó en consecuencia de costumbre o tradición alguna, porque ninguno de sus hijos lo guardaron, ni su descendencia, hasta que el Dios del cielo lo hizo ley por medio de Moisés, y solamente para Israel.

    HAY UN RECURSO INTENCIONADO PARA SOMETER
    a los gentiles a judaizar (en este caso a diezmar), y es que identifican a Melquisedec como teofanía de Cristo (Cristo en otra forma). Teofanía significa: manifestación de la “deidad”. En Jesucristo habita corporalmente toda la plenitud de la “deidad” mas no así en Melquisedec; Abraham no adoró a Melquisedec (Génesis 14:18-20); Los apóstoles adoraron a Jesucristo (Mateo 2:11; 14:33; 29:9) (Lucas 24:52) (Juan 9:38);
    Nótece algunas diferencias: Melquisedec no es el verbo de Dios; No derramó sangre por nosotros; No está sentado a la diestra del Padre;
    Jesucristo es Dios fuerte y Padre eterno (Isaías 9:6); Jesucristo es igüal a Dios (Filipenses 2:6) porque él es Dios (Juan 20:28) (Isaías 9:6); Melquisedec no es el nombre que es sobre todo nombre; No es el Hijo de Dios; ¿se doblará toda rodilla delante de Melquisedec o de Jesucristo? ¿resucitó Dios a Melquisedec o a Jesucristo?; La biblia dice que en él, y por él, y para él fueron creadas todas las cosas, las visibles e invisibles, y que sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho; también dice: “en el mundo estaba, y el mundo no le conoció, y el mundo por él fue hecho”. ¿Y quien es él ? ¿Melquisedec o Jesucristo?; ¿Es Melquisedec el gran pastor de las ovejas por la sangre del pacto eterno? (Hebreos 13:20); ¿Es Melquisedec el resplandor de la gloria de Dios? ¿ o es la imagen misma de Dios? (Hebreos 1:3); Jesucristo es Dios (Juan 20:28) Melquisedec no es Dios. etc.etc... Algunos tienen la osadía de enseñar que Melquisedec es Jesucristo.


    Continúa .......................................................................

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  18. Continuación ......................................


    OTRO RECURSO QUE UTILIZAN COMO SUGESTION
    para someter a diezmar (judaizar) al redimido por la sangre de Cristo, es la acusación: ¡No debes robarle los diezmos a Dios; Maldito sois con maldición! (Malaquias 3:9); ¡HIPOCRITA! ¿Acaso no nos redimió Cristo de la maldición de la ley? (Gálatas 3:13) ¿Acaso no crucificó Cristo toda maldición en la cruz del calvario? ¿Porqué le dices maldito sois con maldición, si tú no cumples con Malaquías 4:4?... Si tú enseñas a Malaquías y no cumples con Malaquías, el que está bajo maldición eres tú pastor (acuerdate de los Judíos y la ley (Romanos 2:17-24). Si tú lee en Romanos 8:1, donde dice: -Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús- ¿Porqué lo condenas? -Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿Quién eres para que juzgues a otro? (Santiago 4:12).

    AMADA OVEJA DE DIOS
    hace 2000 años, antes de la destrucción del templo y de la dispersación Judía, hubo un concilio en Jerusalén (Hechos 15:1-32) una reunión estraordinaria, realizada por los apóstoles de Jesucristo, con los ancianos de la Iglesia genuina de Cristo, donde se determinó que los géntiles no tienen que guardar la ley de Moisés ni la circunsición. Los apóstoles, los ancianos y la iglesia, escribieron una carta y la enviaron con Pablo, Bernabé, Silas y Judas (de sobrenombre Barsabás), y por medio de éstas personas llevaron la carta a todas las iglesias de entre los gentiles en Antioquía (Hechos 15:27)....

    LA CARTA DICE ASI:
    “ Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oido que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley. Nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Asi que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. “PORQUE HA PARECIDO BIEN AL ESPIRITU SANTO, Y A NOSOTROS, NO IMPONEROS NINGUNA CARGA más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien ”..... Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. (Hechos 15:23-31).


    Continúa ..........................................................

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  19. Continuación ..........................................................


    NOTECE QUE DICE: “SE REGOCIJARON POR LA CONSOLACION”
    Esto muestra que las primeras iglesias de entre los gentiles, del tiempo de los apóstoles eran libres de la ley; y por ser libres de la ley, no tenían porque diezmarle al sacerdocio levítico que recibía los diezmos; y si no diezmaron al sacerdocio levítico, mucho menos al sacerdocio de Cristo que los redimió de toda maldición... El apóstol Pablo y Sila llevaron esta carta acordada por los apóstoles y los ancianos (Hechos 16:4) a muchas ciudades tales como: Siria, Cilicia, Derbe, Listra, etc. Y así las iglesias fueron confirmadas en la fe (no en la ley) (Hechos 15:41; 16:1-5).

    “PORQUE HA PARECIDO BIEN AL ESPIRITU SANTO Y A NOSOTROS
    NO IMPONEROS NINGUNA CARGA” (Hechos 15:28)

    El criterio de someter a Judaizar a los gentiles quedó sepultado para siempre en aquel concilio, por el designio de Dios; Ya que la frase: “Porque ha parecido bien al ESPIRITU SANTO y a nosotros no imponeros ninguna carga” es el sello de Dios y del Hijo, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de Dios (Hechos 5:3-4) y el Espíritu de Jesucristo (Gálatas 4:6) (2 Corintios 3:17) y Jesucristo es el VERBO de DIOS igual al PADRE (Filipenses 2:6; Juan 1:1,14; 20:28; etc). Partiendo de la decisión tomada en este concilio y más aun con la aprobación del Espíritu Santo, toda sujeción que pretenda Judaizár a los gentiles queda totalmente anulada (esto incluye el diezmo y el día de reposo);..Ningun Judío diezmó por el evento de Abraham y Melquisedec, sino por la ley; todos los profetas vivieron el régimen del sacerdocio levítico (la ley) todas las amonestaciones con respecto al diezmo fueron basadas en la ley; Nehemías y Malaquías vivieron el régimen del sacerdocio levítico (la ley); tenían todo el derecho de reclamar los diezmos porque estaban bajo el régimen del sacerdocio levítico (la ley); La amonestación del Padre en la carta de Malaquias (Malaquias 3:7); La amonestación del Hijo a los fariseos (Mateo 23:23); fueron basadas en la ley.

    PASTOR DE ESTOS TIEMPOS APOSTATICOS
    Tú que usas Malaquías 3:9-10 ¿Guardas tú, Malaquías 4:4?. Tu que usas Nehemías 10:1-39 ¿Guardas tú Nehemías 10:29?. Tú que usas Levítico 27:30 ¿Guardas tú Levítico 19:37; 20:22?. Tú que usas Números 18:21 ¿Guardas tú Números 36:13?. Tú que usas Deuteronomio 14:22 y 26:1-19 ¿Guardas tú Deuteronomio 27:1; 27:8-10; 27:26; 28:1; 32:46-47 ?. Tú que usas 2Crónicas 31:2-21 ¿Guardas tú 2Crónicas 31:3,4 y 21?.

    Si tú que enseñas las cosas del sacerdocio Levítico (la ley) y no eres cumplidor de la ley, el que esta bajo maldición eres tú pastor, por estar sometiendo a judaizar a los gentiles, que son redimidos por la sangre de Cristo (Gálatas 2:11-14).


    Continúa ...................................................................

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  20. Continuación ...................................................


    TODO ESTE BREVE RECUENTO ES PARA QUITAR LA OSADIA
    a un grupo de habladores contumaces (engañadores), que se hacen llamar reverendos, y que han tenido el atrevimiento descarado, de decir y asegurar que el que no diezma, posiblemente tenga en juego la salvación de su alma... ¡Que deprimente! Y saber que están en altas posiciones, perteneciendo o dirigiendo seminarios, concilios, asociaciones pastorales, instituciones, y haciendose llamar ministros de la palabra de Dios.

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DIJO:
    ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque necesario es que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! (Mateo 18:7). El apóstol Pablo en su indignación contra los judaizantes, en la carta a los Gálatas, dijo: -Mas el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea- (Gálatas 5:10). La mayor parte de las iglesias se mueven por el favor de los hombres ($$$$$$) (Gálatas 1:10); y no por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14); Nuestro Señor Jesucristo dijo: -Este pueblo de labios me honra, mas su corazón esta lejos de mi, pues en vano me honran teniendo como doctrina mandamientos de hombres- (Mateo 15:8-9); Esta cita fue escrita por el profeta Isaías (Isaías 29:13) y confirmada por Cristo (Marcos 7:6-13), mas aun sigue vigente hasta hoy, con mas fuerza, porque de ella pende el aupamiento de la apostasía, para dar paso al anticristo (2 Tesalonicenses 2:3); Hoy en días estamos atestados de falsas doctrinas y de mandamientos de hombres en concilios y seminarios, instituciones mundiales (el catolicismo la gran babilonia), ministerios mercaderes (2 Pedro 2:2-3) etc.

    UN EJEMPLO DE JUDAIZACION
    Dios mandó que los gentiles no tienen que guardar la ley de Moisés (Hechos 21:24-25; 15:5,24,28-29), la ley de Moisés manda a no comer alimentos inmundos (Levítico 11:1-47), pero el sacerdocio de Cristo dice: “Porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de descecharse, si se toma con acción de gracia, porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado”(1 Timoteo 4:4-5) Vea más ejemplos del Sacerdocio de Cristo: (Marcos 7:15; 7:18-19) (Romanos 14:2-3; 14:6; 14:14-15; 14:17; 14:20-23; 15:1-2) (1 Corintios 10:25-28; 10:31-32; etc.) Pero los judaizantes anulan el mandamiento del sacerdocio de Cristo y persisten en el de la ley (sacerdocio levítico); Una denominación judaizante en este específico caso son: “los Adventistas del septimo día” Ellos prohiben alimentos tales como: (conejo, pato, cerdo, etc) basándose en la ley de Moisés; El apóstol Pablo profetizó sobre estas doctrinas, enmarcándolas en la apostasía; diciendo: -Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó , para que con acción de gracias participen de ellos los creyentes, y los que han conocido la verdad. Porque TODO lo que Dios creó es bueno, y NADA es de desecharse, SI SE TOMA CON ACCION DE GRACIAS; porque por LA PALABRA DE DIOS y por la ORACION ES SANTIFICADO.- (1 Timoteo 4:1-5). El apóstol Pablo dió muestra de un ejemplo de apostasía, de cómo los judaizantes introducen la ley al creyente gentil (la esclava persiguiendo a la libre, los judaizantes persiguiendo al redimido: (Gálatas 4:29) (ver Génesis 21:9). pues de la misma manera que este ejemplo, también lo es para el diezmo y para el día de reposo, pues ambos son de la ley....


    Continúa ..................................................

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  21. Continuación ................................................


    AUNQUE A MUCHOS PASTORES NO LES GUSTE
    o no lo quieren aceptar, o simplemente se hacen los bobos, Dios ordenó el diezmo en la ley y solo para Israel (Deuteronomio 14:22-29; 18:1-8; etc.).
    No existe ninguna cita bíblica que envíe a los gentiles a diezmar, ni a guardar día de reposo, ni a guardar la ley de los alimentos inmundos, etc. Nuestro Señor Jesucristo no recibió diezmo alguno de sus discípulos ni de sus apóstoles; El ópening de la iglesia de Cristo fue el día de Pentecostés, ciento veinte galileos recibieron el Espíritu Santo, y a partir de este acontecimiento hasta el día de hoy, no hay registro alguno de que la iglesia de Cristo haya contemplado los diezmos del Sacerdocio Levítico; ningun apóstol recibió diezmo de la congregación; ni las iglesias fundadas por el apóstol Pablo y sus compañeros fueron sometidas a diezmar. No existe mandamiento alguno que envíe a los gentiles a diezmar, ni por el evento de Abraham y Melquizedec, ni por la Ley (sacerdocio Levítico) . Cada vez que se usa la Ley (sacerdocio Levítico) para someter a judaizar a los gentiles, se está apostatando de lo establecido por el Espíritu Santo y los Apóstoles en el concilio de Jerusalén (Hechos 15:5,24,28-29; 21:24-25), y los que tales enseñan acarrean maldición para sí mismos (no las ovejas), sino el Pastor que judaiza a las ovejas (Gálatas 5:10; 1:6-9; 2:11-16) (Tito 1:10-14; 3:9) (1Timoteo 4:1).

    El APOSTOL PEDRO FUE REPRENDIDO
    porque obligaba a los gentiles a judaizar (Gálatas 2:11-14). Las iglesias de entre los gentiles, del tiempo del Apóstol Pablo fueron confirmadas en la fe (Hechos 15:30-32,41; 16:4-5); nunca fueron sometidas a judaizar (Hechos 15:5,24,28-29; 21:24-25); El apóstol Pablo ordenó las ofrendas voluntarias en las iglesias, nunca el diezmo (1 Corintios 16:1-5);

    Nosotros no somos del Sacerdocio Levítico, sino, del Sacerdocio de Cristo quien nos redimió de toda maldicion y nos hizo libres (Gálatas 3:13)

    LA UNICA Y SOBERANA FORMA (VOLUNTARIA)
    de ofrendar en las iglesias entre los gentiles, la ordenó y generalizó el apóstol Pablo, primeramente en las iglesias de Galacias, y luego a los Corintios (1Corintios 16:1-4). También los de Macedonia y Acaya (Romanos 15:26,31) y desde entonces ha sido y es el único modelo de ofrendar en todas las iglesias de Cristo entre los gentiles. Cabe preguntarse: ¿Porqué el apóstol Pablo no aprovechó tan excelente oportunidad para hablar de los diezmos a los gentiles en: 1 de Corintios 16:1-4?... La respuesta es: “El concilio en Jerusalén” (Hechos 15:1-32) Los gentiles no deben judaizar (Gálatas 2:11-16).


    Continúa ...........................................................

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  22. Continuación .............................................................


    NOSOTROS ESTAMOS SEGUROS DELANTE DE DIOS
    que ningún pastor, ni evangelista, ni Apóstol, ni Maestro, ni profeta, ni obispo, ni diácono, ni anciano, cualquiera que sea, no cumple con Malaquías, ni Levítico, ni Números, ni Nehemías. ni Deuteronomio, ni 2Crónicas, ni ningún otro libro del sacerdocio Levítico; porque todos estos libros ordenan a guardar todas las leyes, preceptos y ordenanzas dadas por Moisés en el Monte Sinaí; y ninguno cumple con la Ley (Juan 7:19; Hechos 15:10. Gálatas 6:13); y no es juicioso enseñar lo que no se vive ni se hace.

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO LE DIJO A LOS JUDIOS:
    “No os dio Moisés la Ley, y ninguno de vosotros cumple la Ley” (Juan 7:19); El apóstol Pablo dijo: “Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la Ley” (Gálatas 6:13); El apóstol Pedro dijo: “¿Por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? (Hechos 15:10)” Es evidente que si el pueblo judío no pudo cumplir la Ley, mucho menos los gentiles. ... Y si en el caso de que se tubiera que guardar los diezmos en la Ley ¿Porqué los diezmos no son llevados a Israel para ser entregados al sacerdocio Levítico, ya que, éstos, son los únicos que por heredad y mandamiento de Dios, deben recibír del pueblo los diezmos? (Números 18:21,24) (Hebreos 7:9) (2Crónicas 31:4-12) (Deuteronomio 14:22-29; 18:1-7) etc.

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DEJO CONSTANCIA
    de que el diezmo es de la ley (Mateo 23:23 y Hebreos 7:5). EL ESPIRITU SANTO y los Apóstoles ordenaron en el concilio de Jerusalén, que los gentiles creyentes no tienen que guardar la ley (Hechos 15:5,24,28,29 y 21:24,25). Aplicar los diezmos del sacerdocio Levítico a los gentiles, usando la ley, es someter a judaizar a los gentiles (Gálatas 2:11-14); y esto es una grave desobediencia a Dios.... “No existe ninguna cita bíblica en el Sacerdocio de Cristo que envíe a los gentiles a diezmar”.

    EN ESTE COMENTARIO HEMOS DEMOSTRADO
    que el diezmo es de la ley. Cientos de pastores, teniendo la conciencia cauterizada (como diría el apóstol Pablo) someten a judaizár a los redimidos por Cristo; el fin de los cuales será conforme a sus obras; Pero todo esto no va a detener a los judaizantes, porque la apostasía tiene que cumplirse, para luego dar paso al anticristo (2 Tesalonicenses 2:3). El propósito de este comentario lleva en sí mismo una voz de alerta a los judaizantes; sabiendo que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo... También tiene por finalidad libertar, edificar y contribuír con la sana doctrina del evangelio, apollado en el fundamento de la doctrina de los apóstoles y profetas siendo la prinsipal piedra del ángulo, nuestro Señor Jesucristo. Amén.

    -Del Señor es la tierra y su plenitud-
    “Hemos sido redimidos de toda maldición” (Gálatas 3:13)
    “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia,
    entonces por demás murió Cristo” (Gálatas 2:21)

    ¡A DIOS SEA TODA LA GLORIA!

    nilbia luna.

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  23. *******

    ¿¿ QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE UN DIEZMO VOLUNTARIO Y UN DIEZMO POR LA LEY, SI EL DIEZMADOR (CONCIENTE O INCONCIENTE) MIENTE AL DARLO ??

    El diezmo que muchos pastores en las iglesias, quieren exibír como “voluntario” es una falacia por que no puede ser recriminado, por la falta de sinceridad, fidelidad y veracidad.
    Abraham nunca dio el diezmo de sus bienes, solo del botín; Jacob nunca lo cumplió.
    Y muchos quieren llamar “diezmo voluntario” a lo que voluntariamente (valga la redundancia) depende de la integridad cuestionable del hombre.

    Cuando se da a elegir al hombre, para que separe diezmos de manera voluntaria, se cae en la “Tradición del Fariseismo religioso” (Mateo 15:3,6.) Porque carece de Mandamiento de Dios para la iglesia de Cristo.

    Los argumentos para implementar o fomentar el diezmo a las iglesias de Cristo, ya sea voluntario, o ya sea por la Ley, (como lo quieran llamar) son anti-cristiano, porque no son sustentable por la doctrina apostólica.

    Abraham fue honesto al dar los diezmos; pero solo del botin (no de sus riquezas), por que si nó, Jehová se lo hubiera reprochado.

    Pero Jacob no lo cumplió;

    Y el pueblo Judío (la nación toda) apesar de la condición de maldición que lo precedía no lo cumplieron.

    ¿Acaso pienzan, que porque un gran número de pastores (de estos tiempos de apostacía) implementen “el diezmo voluntario” es un propósito que viene de Dios para la iglesia de Cristo?

    El diezmo voluntario es una falacia porque carece de fidelidad y veracidad, pues, no se garantiza de ¿qué? se diezma; y se cae entonces, en lo improbable. Luego, ¿cómo juzgará Dios a las personas que medalaganariamente ponen algo en un sobre, y luego le dicen al pastor: “ahí están mis diezmos”?.

    ¿Cómo juzgará Dios a las personas que mienten en algo que no es obligatorio, sino voluntario, pero que mienten?.
    Y todos sabemos que los mentirosos no entran en el reino de Dios.

    ENTONCES;

    ¿¿ QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE UN DIEZMO VOLUNTARIO Y UN DIEZMO POR LA LEY, SI EL DIEZMADOR (CONCIENTE O INCONCIENTE) MIENTE AL DARLO ??

    Muchos dirán: “bueno, ya eso lo juzgará el Señor”.

    ENTONCES;

    ¿por qué se lleva a la persona lavada en la sangre de Cristo, a caer en lazo de maldición, poniéndole un yugo que ni Judíos ni gentiles han podido llevar?. ¿Por qué se le hace tropezar?

    Si los Cristianos fueran a ser juzgados por los diezmos, (ya sean voluntarios o por la Ley), todos se irían al infierno; y el sacrificio de Cristo, entonces, sería en vano.

    POR TANTO, EL DIEZMO PARA LA IGLESIA DE CRISTO YA SEA VOLUNTARIO, O POR LA LEY, NO ESTÁ SUSTENTADO EN LA DOCTRINA APOSTÓLICA CRISTIANA,

    Yo no caigo en ese lazo; Yo me doy por entera a mi Señor, incondicionalmente; todo lo que esté a mi alcance lo haré por “AMOR” a mi Salvador Jesucristo.
    Pues, ¿Por qué se ha de juzgar “MI LIBERTAD” por la conciencia de otro?.
    -Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados.-
    -Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago.

    ¡¡¡ A DIOS SEA TODA LA GLORIA !!!

    Dios los bendiga

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  24. 1 CORINTIOS 4:5 DICE "Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios..." YO DOY EL DIEZMO PORQUE HE DETERMINADO TENER "UNA CONDUCTA DE FE" Y NO LO HAGO COMO "MANDAMIENTO". MEJOR ES DAR QUE RECIBIR, Y POR SOBRE TODO, QUE LO QUE HAGAMOS LO HAGAMOS CON UNA BUENA CONCIENCIA. HOY EN DÍA HAY HERMANOS NUESTROS QUE GUARDAN EL SHABAT, OTROS QUE NO COMEN CERDO NI ALIMENTOS CON SANGRE, OTROS QUE NO BEBEN NADA DE ALCOHOL O VINOS, CREO QUE LO MEJOR ES HACER TODO CON UNA BUENA CONCIENCIA Y SIN QUE NADIE NOS MANIPULE. ENTENDIENDO BIEN EL NUEVO PACTO, LA GRACIA DE DIOS QUE EL AP. PABLO ENSEÑÓ CLARAMENTE, PERO TAMBIEN LO QUE PABLO ENSEÑÓ EN 2 CORINTIOS 9 SOBRE LA LEY DE SIEMBRA Y DE COSECHA. DIOS LES BENDIGA

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  25. *******

    Los que enseñan a Malaquías no son cumplidores de este libro porque este libro envía a guardar todos los estatutos, leyes, ordenanzas, preceptos y decretos dados a Moisés en el monte Horeb.

    Fíjense:

    Usan a Malaquías 3:9-10

    Malaquías 3:9 MALDITOS SOIS CON MALDICIÓN, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

    Pero no guardan a Malaquías 4:4

    Malaquías 4:4 ACORDAOS DE LA LEY DE MOISÉS mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.

    Cuando usted le haga esta pregunta a la iglesia:

    ¿¿ LEVANTEN LAS MANOS LOS QUE CUMPLEN CON EL LIBRO DE MALAQUÍAS ??

    Fíjese quienes levántan las manos y cuéntelos, y luego dígale:

    ¡¡ MENTIROSOS !! ¡¡ HIPOCRITAS !! ESTA CARTA ENVÍA A QUE SE GUARDEN TODAS LAS LEYES Y ORDENANZAS DADAS A MOISÉS EN EL MONTE HOREB; Y NIGUNO DE USTEDES GUARDA ESTO.

    Luego dígale, que mejor es que guarden lo que ordenó el Espíritu Santo juntamente con los Apóstoles (la verdadera iglesia de Cristo) en Hechos 15:28-29. donde dice:

    Hechos 15:28. PORQUE HA PARECIDO BIEN AL ESPÍRITU SANTO, y a nosotros, NO IMPONEROS NINGUNA CARGA más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien.

    Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, “ENTREGARON LA CARTA”; habiendo leído la cual, se regocijaron “POR LA CONSOLACIÓN”

    ESTO ES MANDAMIENTO DEL ESPÍRITU SANTO NUESTRO GUÍA Y CONSOLADOR.

    Si el Espíritu Santo hubiera querido que (nosotros los gentiles creyentes) diezmáramos, o que guardáramos días de reposo, observáramos los alimentos limpios o inmundos, etc. etc.
    Nos lo hubiera dicho en este concilio (reunión extra-oficial) que sucedió en Jerusalém (Hechos 15:1-35) y que fué efectuada precisamente para nosotros los gentiles creyentes (las naciones).

    MALAQUÍAS ES UNA CARTA JUDÁICA, (doctrina judáica), JAMÁS HA SIDO UNA CARTA APOSTÓLICA (doctrina apostólica)

    ¡¡¡ A DIOS SEA TODA LA GLORIA !!!.

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