jueves, 28 de noviembre de 2013

Un diálogo sobre evangelismo bíblico y el actual

      Esta es una ilustración de cómo las congregaciones evangélicas hemos dejado de lado la Palabra de Dios, perdido el rumbo de la doctrina verdadera y del evangelio de Cristo. Siempre me he preguntado qué pasaría si una persona fuera enseñada solamente por Dios acerca de su Palabra, de Cristo y del evangelio. ¿Cuál sería la diferencia con un cristiano que ha sido enseñado en una iglesia como las de hoy? Veámoslo.

“En un país en que una ideología política ha prohibido la lectura de la Biblia a todos sus habitantes, un niño juega en el amplio campo fuera de su hogar, un sector rural no tan poblado. Logra avistar unos escombros producto de una batalla que dejó la revolución hace dos años. Imagine cuál inmejorable tesoro era para él hurguetear entre balas, medallas, ropa, fierros y ruedas. Sin embargo, algo llamó su atención de forma única. Una especie de libro se asomaba de entre todas las ruinas. Logró desenterrarlo del todo y alcanzó a leer lo que en la portada unas letritas doradas pronunciaban: “Santa Biblia”. Como la nación prohibía todo resabio religioso nadie enseñaba acerca de las Escrituras, poco a poco la fueron olvidando. Este niño no sabía que significaba ni de donde venía tan misterioso libro. Una curiosidad tremenda le vino al saber que hablaba, lo ocultó de sus padres y lo leía todas las noches mientras duraba la vela. Al contemplar tal maravilloso lenguaje todo empezó a cobrar sentido. Era Cristo la verdad que ocultaba su nación. No deseaba nada más que hablar de Él. Convirtió su vida a Dios y hablaba todo el tiempo de Jesús, aunque todos le tildaban de loco fundamentalista.

      Cuando tuvo 20 años, la dictadura comenzó a retirarse y perder poder. Los países podían ingresar libremente a exponer sus credos, y este joven no hallaba la hora de compartir lo que la Palabra de Dios había hecho en su vida. Un día nublado se encontraba trabajando en la cosecha cuando dos jóvenes se le acercan. Venían de una iglesia que se estaba abriendo como a tres kilómetros. Se acercaron al joven y le dijeron:


Cristianos de hoy: Hola, muy buen día. Que Dios te bendiga.

Joven: ¡Que maravilla escuchar a alguien que mencione a Dios aparte de mí!

Cristianos de hoy: ¡Aleluya! Queremos compartir algo contigo, ¿tienes un tiempo?

Joven: Creo que me merezco un pequeño descanso. Decidme qué los trae por el campo de mi padre.

Cristianos de hoy: Hemos venido a compartirte la mejor de todas las noticias.

Joven: Sólo conozco una buena noticia, pero soy tolerante para escucharles. Decidme cuál es esa buena noticia.

Cristianos de hoy: De seguro no has oído hablar de Jesús…

Joven: ¿Jesús de Nazareth? ¿El salvador del mundo? Claro que sí, todas las noches leo sobre él y todo el día pienso en él. ¿Qué grandes cosas deben decirme de Él?

Cristianos de hoy:¡Aleluya! Queremos decirte que Dios tiene un plan maravilloso para tu vida.

Joven: Bueno, eso no recuerdo haberlo leído. ¿Qué significa?

Cristianos de hoy: Que Dios desea bendecirte, ser tu mejor amigo. ¿Tienes algún problema o enfermedad? Mi Dios puede solucionarlo. No digas a Dios cuán grande es tu problema sino dile a tu problema cuán grande es el Señor. ¡Gloria a Dios!

Joven: Me parece hermoso pero, ¿Estamos hablando del mismo Dios?

Cristianos de hoy: Amigo, sólo hay un Dios.

Joven: ¿Se refieren al Dios de la Santa Biblia?

Cristianos de hoy: Aquel mismo.

Joven: Pero, ¿En que lugar está descrito lo que vosotros me decís? ¿De qué extraña fuente proviene tal cosa?

Cristianos de hoy: Amigo, esto es el evangelio de salvación, la buena noticia.

Joven: No recuerdo haber leído que eso fuera el evangelio. Decidme, ¿Diríais lo mismo a aquella anciana que después de perderlo todo muere abandonada a las orillas de un río? ¿O aquellos niños que mueren víctimas de la guerra? ¿Acaso Dios tuvo un plan maravilloso para sus vidas?

Cristianos de hoy: Bueno, Dios tiene un propósito para nuestras vidas si le aceptamos.

Joven: Si consultaseis a toda mi casa qué es lo que piensan cuando les decís “Dios tiene un plan maravilloso para sus vidas” no avanzaréis mucho por el pueblo sin que os deis cuenta que todos creen que Dios cumplirá todos sus anhelos y proyectos personales.

Cristianos de hoy: Amigo, pero el evangelio también consiste en eso. Dios quiere que seamos felices, que soñemos y triunfemos en nuestros proyectos. Él nos ama, y sabe que tenemos problemas, pero Él también los hace más llevaderos, recuerda las palabras de Jesús: echa sobre mí tu carga y yo la llevaré (Mateo 11:28).

Joven: ¿Creéis que Cristo se refería a las necesidades terrenales cuando habló sobre las cargas?

Cristianos de hoy: Por supuesto. Él se refería a todas las aflicciones que el hombre debe pasar: enfermedades, depresión, crisis económica, adicciones, suicidio, etc. Jesucristo se humanó para comprender todas nuestras tristezas y darnos la esperanza que con él venceremos las flaquezas, porque “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). No hay barreras para lo que me proponga, Dios me ayudará a realizar todas mis peticiones.

Joven: Yo leí en la Santa Biblia algo distinto. Jesús se humanó para vencer a la muerte y el pecado. Como dice Hebreos 2:14-15 Él participó de carne y sangre para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por temor de la muerte estaban sujetos toda la vida a servidumbre. Como dice la Escritura: “Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2:18).

Cristianos de hoy: Tienes razón, Jesús vino a destruir al que tenía el imperio de la muerte. ¡Gloria a Dios!

Joven: ¿No debió haber sido lo primero que me dijeran?

Cristianos de hoy: Sí, es que el tema del pecado no lo tocamos mucho a quienes les evangelizamos. Obviamente les decimos que todos somos pecadores, pero no insistimos mucho en eso para que la persona no se sienta insultada ni presionada. Venimos a traerles un mensaje de amor.

Joven: Vuelvo a consultarles, ¿Estamos hablando del mismo evangelio? ¿Del Dios de la Santa Biblia?

Cristianos de hoy: Sí, del mismo.

Joven: ¿Pueden explicarme cómo podéis hablar de Dios, de Jesucristo y del evangelio sin mencionar el pecado? Sólo los dos primeros y últimos capítulos de la Santa Biblia no tratan sobre el pecado, todo lo demás relata cómo Dios en su gracia trata con hombres pecadores cuyo único sentido de vivir es pecar (Génesis 6:5). Dios habla en toda su Palabra sobre el pecado. Todos los problemas que vosotros mencionáis son una escoria al lado de la tragedia de nuestro pecado.

Cristianos de hoy: Sí, entendemos. Pero es un mensaje muy fuerte. A las personas que predicamos les puede ofender y a nosotros nos interesa que vengan a Cristo, no que huyan de él.

Joven: ¿Pretendéis que alguien venga a Cristo sin antes conocer y estar plenamente convencido de la realidad de su pecado?

Cristianos de hoy: Bueno, obviamente no le decimos a las personas que son perfectas, sino que todos hemos pecado y que necesitamos que Dios nos perdone.

Joven: ¿Pero cómo les convencéis que son pecadores?

Cristianos de hoy: No, eso sería juzgarlos. Nosotros no condenamos a nadie ni le enrostramos su pecado. Dios manda a predicar su amor.

Joven: ¿Vosotros creéis que Cristo salva?

Cristianos de hoy: Por supuesto, es el lema del evangelio.

Joven: Exacto, pero ¿De qué creéis que nos salva?

Cristianos de hoy: De la muerte, del pecado y del infierno.

Joven: Correcto. Ahora, ¿Cómo creéis que una persona correrá desesperadamente al perdón de Dios si no siente la necesidad de ser salvo? ¿O puede alguien anhelar ser salvo sin antes ver la ruina de su pecado y la tormentosa consecuencia que produce? ¿Podría alguien considerar la salvación si no existiese un juicio de antemano?

Cristianos de hoy: Pero el evangelio nos habla del amor de Dios, no del juicio.

Joven: ¿Por qué creéis que el evangelio es la buena noticia?

Cristianos de hoy: Porque Jesús murió en nuestro lugar.

Joven: Exacto, pero ¿Por qué tuvo que morir?

Cristianos de hoy: Para salvarnos.

Joven: Salvar es rescatar del peligro, resguardar en un lugar seguro. La Escritura enseña que Dios está airado contra el pecado. Un Dios justo debe odiar el pecado, el hombre es por naturaleza pecador y la ira de Dios está sobre Él (Efesios 2:3). Jesucristo murió para salvarnos de la ira de Dios. Cubriéndonos con su sangre somos considerados justos delante de Dios. Aunque debe destruir el pecado, por gracia entregó a su Hijo como propiciación, es decir, para apaciguar su ira, tal como los sacrificios expiatorios del Antiguo Testamento.

Cristianos de hoy: Ese no es nuestro Dios. Nuestro Dios no odia, sino ama.

Joven: ¿Pensáis que un Dios que ama la justicia dejará impune la injusticia y convivirá con ella? Si no somos justificados mediante la fe en Cristo Jesús, estamos a la deriva de la ira de Dios, y ¡Horrenda cosa es caer en las manos de un Dios vivo!

Cristianos de hoy: Mira amigo, no tuerzas la Palabra de Dios, es pecado.

Joven: Al fin me hablan sobre pecado.

Cristianos de hoy: ¿A qué quieres llegar con todo esto?

Joven: A decirles que el pecado es el único problema digno de ser atendido, y si vosotros no prestáis el suficiente tiempo para convencer con la Palabra que los hombres son pecadores estos no vendrán a Cristo, y no comprenderán la maravillosa gracia que nos comunica el evangelio.

Cristianos de hoy: Pero en nuestra iglesia asisten miles de personas que han venido a Cristo con el mensaje que les predicamos. Siempre hemos predicado de la misma forma.

Joven: La misma Palabra enseña que habrá tiempo en que los hombres tendrán comezón de oír y se volverán a las fábulas (2 Timoteo 4:3-4), creo que, por su lenguaje extrabíblico, ese tiempo haya perfecto cumplimiento en estos días. Un evangelio que carece del verdadero mensaje que Jesús y los apóstoles hablaron no es un verdadero evangelio. Si no hay un llamado al arrepentimiento saturado en la Palabra, aquello que se alza como el evangelio no es más que un mensaje atractivo para hombres carnales que buscan aplazar su placer terrenal.

Cristianos de hoy: ¿Insinúas que no predicamos el evangelio verdadero? Para que sepas, siempre hacemos un llamado al arrepentimiento.

Joven: ¿Cómo es posible que llaméis al arrepentimiento sin convencer a las personas que han pecado? ¿Creéis que es posible que alguien aborrezca su pecado sin que el Espíritu Santo le convenza de pecado, justicia y de juicio a través de la Palabra (Juan 16:8)?

Cristianos de hoy: Pues hacemos siempre un llamado al arrepentimiento, eso va incluido en la oración del pecador. Cuando tenemos grandes eventos evangelísticos o cruzadas se hace el llamado al frente y se hace la oración.

Joven: ¿Qué es eso de la oración del pecador? 

Cristianos de hoy: ¿Tanto sabes de la Biblia y no sabes lo que es?

Joven: Por lo mismo lo pregunto. No he leído nada semejante en la Santa Biblia. ¿Es una especie de confesión?

Cristianos de hoy: Sí. Mira, te explicamos. Una vez que evangelizamos a la persona le invitamos a hacer una oración. Como ella no sabe la guiamos haciendo que la repita. Si no siente el hacerlo, tomamos su mano y le decimos que la apriete si está de acuerdo con lo que decimos mientras oramos. Es lo necesario para que la persona venga a Cristo y confirme su invitación al reino de los cielos.

Joven: Que extraño. Nunca había leído algo así. ¿Lo habré pasado por alto?

Cristianos de hoy: Por supuesto, debes pedir más revelación, y no quedarte con lo leído no más. Tienes mucha letra y poca gracia. Tan sólo considera Romanos 10:8-9: “…Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”. Las personas a las que evangelizamos deben responder ciertas preguntas para luego realizar la oración que confiesa a Jesús como su Señor y lo acepta como personal Salvador.

Joven: De todo lo que dijeron sólo rescato que me recitéis las Escrituras. ¿Consideráis que por realizar tal oración las personas serán salvas? ¿Cómo reconocéis que alguien ha sido salvado?

Cristianos de hoy: Porque ha hecho la oración del pecador.

Joven: Nadie es salvo por una oración, es necesario arrepentirse de todo corazón y creer en el evangelio (Marcos 1:14-15). El apóstol Pablo jamás insinuó que confesar con la boca que Jesús es el Señor y creer en el corazón en su poderosa resurrección es algo semejante a lo que me han dicho. Les consulto, ¿Qué simboliza el corazón en el lenguaje de la Santa Biblia?

Cristianos de hoy: El centro del ser.

Joven: No sólo eso. La Escritura enseña que el corazón es engañoso, más que todas las cosas, y perverso (Jeremías 17:9), guarida y fuente de todos los males del hombre (Marcos 7:21-23). Es también el centro de nuestras intenciones, voluntad y emociones. Del mal tesoro del corazón provienen las malas cosas (Lucas 6:45), las malas palabras delatan su pésimo e irremediable estado (Mateo 12:34). ¿Creéis que un hombre puede creer de todo corazón que Jesús es el Señor con un corazón caído, depravado y perdido? Es necesario por tanto nacer de nuevo.

Cristianos de hoy: Pero la oración del pecador es indispensable para nacer de nuevo.

Joven: Si estamos muertos en delitos y pecados (Efesios 2:1), incapaces de hacer el bien (Romanos 3:12), enemigos de Dios (Romanos 5:10), ajenos de la vida que agrada su nombre (Efesios 4:18), ¿Cómo es posible que decidamos nacer de nuevo? ¿Podemos nacer de nuevo sólo por hacer una mera oración, más aún cuando la misma Santa Biblia nos dice que es imposible que seamos salvos por nuestras obras o palabras (Efesios 2:8)? ¿No es necesario modificar nuestra voluntad primero? Lo que nuestro corazón ama nuestra voluntad justifica. Si Dios no nos resucita por medio de su Espíritu Santo jamás tendremos confesión ni fe para creer en Él. Sólo es por gracia, no por mérito alguno nuestro.

Cristianos de hoy: Pero en el ministerio donde estamos siempre hay nuevos congregantes que hicieron la oración del pecador. Viven hoy una nueva vida en Cristo, han abandonado las drogas, el alcohol, la violencia, el desánimo y se entregan de lleno al servicio de Dios, ¿Acaso Dios no los salvó al orar?

Joven: Si realmente fueron salvos, no fue por eso, sino más bien a pesar de eso. Dios salva por medio de su Palabra (La fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios). El Espíritu Santo nos convence de pecado por la Palabra de Dios, ¿O no está escrito que “por la ley es el conocimiento del pecado”? Si Dios tiene misericordia de alguien le salvará por medio de su Palabra a pesar de la oración del pecador, no por la misma oración. ¿O acaso pensáis que alguien será salvo sin escuchar la Palabra y enfrentar su vida frente a la ley de Dios?

Cristianos de hoy: Nosotros debemos predicar el evangelio, el amor de Dios, no la ley.

Joven: ¿Cómo vosotros os convencisteis de que erais pecadores?

Cristianos de hoy: Porque todos somos pecadores.

Joven: ¿Pensáis que esa conclusión está al alcance de todas las personas? ¿Todas infieren lo mismo? ¿O todas las personas creen que no son lo suficientemente malas para ir al infierno?

Cristianos de hoy: Nosotros les traemos un mensaje de esperanza. No queremos enrostrar su pecado.

Joven: Lamentablemente Dios sí. Cualquier lector de la Santa Biblia se dará cuenta de lo mucho que Dios exige que los pecadores se arrepientan de su pecado, vuelvan sus rostros hacia Él y reconozcan que sólo Él es Santo. Al apreciar genuinamente la enorme Santidad de Dios, el pecador se desnuda de su ropaje harapiento de justicia propia y orgullo (Isaías 64:6) y ve la realidad de su pecado. Si vuestro “evangelio” no es consecuente con este punto entonces no es el evangelio de salvación que las Escrituras enseñan.

Cristianos de hoy: Sí es el evangelio de salvación, porque habla del amor de Dios, no del juicio.

Joven: Lamentablemente no podemos predicar el amor de Dios sin predicar la ira que Él siente contra la injusticia y el pecado. ¿Quién realmente contemplará de forma excelente y pura la gracia de Dios sin entender antes que es culpable y que merece todo el juicio de Dios, y Dios por gracia envió a Jesús, el cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29), a morir en sustitución por sus pecados a fin que pueda acceder al lugar Santísimo de Dios (Hebreos 10:19-20)?

Cristianos de hoy: Nosotros no queremos que la gente se sienta culpable, uno debe ser inteligente y permitir que el mensaje sea lo más amigable posible, para que no huyan de Dios, sino que se acerquen, porque todo el que viene a Cristo Él no le echa fuera (Juan 6:37).

Joven: Todo el que verdaderamente viene a Cristo vendrá porque el Espíritu Santo le atraerá por la Palabra Inspirada de Dios (Hechos 16:14). El que viene a Cristo debe hacerlo con un corazón contrito y humillado (Salmos 51:17), rasgado de la culpa que tiene por descubrir cuán pecador ha sido (Joel 2:13). Si negáis que el hombre deba descubrir su culpabilidad al comparar su degradante vida con la perfecta ley de Dios, entonces vuestro evangelio no tiene poder alguno.

Cristianos de hoy: Eso no me parece una muy buena noticia, ¿O sí?

Joven: La buena noticia es que Jesús llevó nuestro pecado como si los hubiera cometido. Dios le entregó para ser sacrificado por los delitos de los que creerán en Él (2 Corintios 5:21) y Él mismo se hizo pecado por nosotros, siendo su sangre santa puesta en el propiciatorio de un Santuario no hecho con manos de hombres (Hebreos 9:24) a fin de romper el velo que nos separaba de Dios (Mateo 27:51) para que, por su gracia, podamos acceder a la vida eterna. Dios pagó nuestras injusticias, a fin que Él sea el justo y el que justifica al que es de la fe (Romanos 3:26). No sobrepasa su justicia, pues el sacrificio de Jesús le es suficiente como pago eficaz para rescatar eternamente del pecado y del infierno. ¿Qué más buena noticia podrá escuchar el triste y desolado pecador, que al saber que es culpable se entera que un Justo murió por él sólo por misericordia?

Cristianos de hoy: Igual nos parece un poco duro, porque las personas se pueden ofender.

Joven: ¿No fue Jesús quien consultó: “Esta palabra os ofende” (Juan 6:61) y sus discípulos comentaban “dura es esta palabra, ¿quién la podrá oír?” (Juan 6:60). Con justa obviedad la Palabra de Dios ofenderá al pecador reincidente, pues ama su pecado y las Escrituras enseñan que Dios censura, enjuicia y odia el pecado y al pecador (Salmo 7:11). Si intentáis cambiar la Palabra de Dios a fin que resulte más cómoda para los oyentes y no se sientan ofendidos, cometéis pecado, está escrito “no disminuiréis de ella” (Deuteronomio 4:2).

Cristianos de hoy: Pero es sólo un método de evangelizar, con el nuestro nosotros llegamos a mejores resultados, más personas aceptan a Jesús como su personal Salvador y asisten multitudes a la iglesia. Poco a poco se están abriendo más obras y más hombres y mujeres sirven a Dios.

Joven: Sólo existe una forma de evangelizar y se encuentra en las Escrituras. Si es que existe alguna otra manera esta ha venido de la mente del hombre y no de las palabras de Dios plasmadas en la Escritura.

Cristianos de hoy: Pero, ¿Estás diciendo que las obras de teatro, conciertos, encuentros, cruzadas evangelísticas, campamentos y representaciones públicas son formas equivocadas de evangelizar?

Joven: ¡Qué curioso! No mencione nada de eso pues lo desconozco y vosotros de inmediato conocisteis que tales cosas están erradas. Sólo la Palabra de Dios puede hacer eso.

Cristianos de hoy: Las obras de teatro y conciertos son estrategias de evangelismo. Dios le mostró a nuestro pastor en visión que hiciéramos una gran cruzada evangelística en la que incluyamos mucha música, para que las familias, especialmente los jóvenes, vengan a Cristo. No estamos de acuerdo en que haya una sola forma de evangelizar. Dios nos dio inteligencia para idear variadas maneras de llegar a las personas.

Joven: Decidme una cosa, ¿Vosotros creéis que la Palabra de Dios es poderosa para salvar un alma?

Cristianos de hoy: Por supuesto que es poderosa. La misma Palabra enseña que la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios.

Joven: ¿Es posible ser salvo sin la Palabra de Dios? ¿Sin conocer el evangelio de Cristo?

Cristianos de hoy: No.

Joven: Entonces, ¿No les resulta suficiente la Palabra de Dios, y sólo la Palabra de Dios, para que las personas sean salvas?

Cristianos de hoy: Es que a las personas les parece aburrido leer la Biblia o escuchar la Palabra de Dios. Es preferible que primero le atraigamos con cantos, juegos, música y entretención. De esa forma estarán más receptivos a la Palabra.

Joven: Pero, ¿Por qué Jesús ni los apóstoles hicieron tales cosas?

Cristianos de hoy: Porque no tenían las herramientas que tenemos ahora.

Joven: ¿Creéis que en aquel tiempo no existía la entretención, la filosofía, la música o el teatro?

Cristianos de hoy: Sí, pero ahora no existe una muy buena imagen de los cristianos, y la gente no congenia mucho con ellos.

Joven: En los tiempos apostólicos los cristianos eran asesinados. ¿Creéis que eran bien vistos? Aún así, por lo visto no sois verdaderos cristianos si predicáis un evangelio tan carente de la Palabra de Dios. Con justa razón tenéis multitudes siguiendo vuestros pensamientos porque les decís lo que quieren escuchar, no la Palabra de Dios. No os parece la Palabra suficiente para atraer y cambiar las vidas de las personas. La suplantáis con medios carnales.

Cristianos de hoy: Nosotros tratamos de crear un ambiente cómodo para que las personas escuchen la verdad.

Joven: Les hago una consulta, ¿Tenéis miedo de que os persigan por causa de Cristo?

Cristianos de hoy: Para nada, de hecho, hemos soportado muy bien vuestra persecución.

Joven: ¿Mi persecución?

Cristianos de hoy: Sí, hasta ahora no has hecho nada más que criticarnos.

Joven: Mientras la Palabra de Dios es tomada a la ligera por personas que dicen predicarla, pero al mismo tiempo enseñan fábulas que están fuera de la Escritura, yo la defenderé, pues me ha cambiado y no dudo de su poder.

Cristianos de hoy: Jesús dijo “No juzguéis y no seréis juzgados” (Mateo 7:1)

Joven: Y también dijo: “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio” (Juan 7:24). La Palabra de Dios es el justo tribunal al que acuden todas las enseñanzas de los hombres que, ya sea por ignorancia o engaño, tuercen las Escrituras para amoldarla a la cultura, aterrorizados de ser rechazados y perder popularidad.

Cristianos de hoy: Pero dinos, ¿Qué tantos convertidos ves acá? No hay nadie. ¿Qué evangelismo es más exitoso?

Joven: Si pensara carnalmente, considerando a la iglesia de Cristo como si fuera una empresa o producto novedoso, o pensando que un convertido es sólo un hombre vestido de piedad pero ignorante en los preceptos de Dios, diría el vuestro, pero el evangelio de la Palabra de Dios es el más poderoso. Sólo hay un amigo mío que se ha convertido a Cristo, ha visto su pecado, se ha negado a sí mismo y ha decidido seguir a Cristo por siempre, a pesar que nos encontremos con la muerte.

Cristianos de hoy: ¿Y a eso llamas exitoso? Es una estrategia de evangelismo muy poco fructífera.

Joven: No sé que es una estrategia de evangelismo, jamás leí algo así en la Escritura, y me parece muy inconsecuente que una vez que hayáis confesado que la Palabra es poderosa para atraer y salvar las almas penséis que por vuestras acciones y maquinaciones humanas estas llegan a Cristo.

Cristianos de hoy: En verdad tú sí que estás enfermo en el espíritu. Parece que leer tanto te hizo mal.

Joven: Hay dos formas de concebir la Escritura. La primera es como una aspirina, la tomas cuando te duele algo y te sientes bien por el momento. La segunda es como el oxigeno, por más que lo rehúses, no puedes vivir sin él. Yo no puedo un solo día dejar de estudiar la Palabra de Dios. Si dejo un solo momento de reflexionar en ella me empiezo a sentir débil, alejado de Dios y perdido. Si no entendéis la Palabra de Dios como la lámpara que guía vuestros pies (Salmo 119:105) entonces sois vosotros los que estáis enfermos, más aún si consideráis que alguien está mal por escudriñar las Escrituras.

Cristianos de hoy: Nuestro pastor nos lo dijo: “Hay personas que se enceguecen mucho con la Biblia, y no logran ver lo que el Espíritu Santo está haciendo en el mundo”.

Joven: Pues me parece muy contradictorio que si el Espíritu Santo fue el que inspiró las Escrituras (2 Pedro 1:21), este sea contrario a que las estudiemos.

Cristianos de hoy: Pero no hay que estudiarla mucho, sino te crees maestro como tú. El espíritu de letra no te quiere soltar al parecer.

Joven: ¿Decís eso de los espíritus cada vez que no hayáis razones para defender vuestra humana postura?

Cristianos de hoy: No, es la verdad. Nosotros con amor te hemos traído la buena noticia, y tú con tu sabiduría humana te crees pastor y rebates todo lo que el Señor nos ha dicho que digamos.

Joven: ¿Vosotros creéis que Dios es mentiroso?

Cristianos de hoy: Que Dios nos libre de tal blasfemia.

Joven: Pero lo acabáis de ser. Decís que el Señor les encomendó que predicaran un mensaje que no se halla en la Palabra, y más aún, contradice sus hermosas verdades. Si realmente el Dios de la Santa Biblia les dio tal orden Él se contradeciría asimismo y dejaría de ser Dios.

Cristianos de hoy: Tú nos confundes demasiado. Aparte que la Palabra no es para contender. Danos un momento para orar y sentir lo que Dios quiere que te respondamos. Él nos dirá y te lo decimos.

Joven: Pero Dios ya lo ha dicho todo, ¿Por qué no recurrís a su Palabra para saber si vuestros pensamientos están o no acordes a su voluntad?

Cristianos de hoy: Pero Dios habla al corazón y a través de nosotros comunica su voluntad.

Joven: La voluntad de Dios está descrita en las Escrituras. Si vosotros comunicáis la Palabra de Dios como instrumentos vivos del evangelio entonces hallaré en sus palabras sólo lo que las Escrituras enseñan, no lo que ustedes dicen sentir o creer. Pues a su vez yo mismo podría decirles que sentí que vuestro mensaje no es del Señor y que el mío si lo es. ¿Dónde está la norma fiel a la cual obedecer? ¿Confiáis más en vuestros corazones que en la Palabra fiel de nuestro Dios? ¿No creéis que vuestra mente pueda engañaros?

Cristianos de hoy: Lo mejor es que nos vayamos. Nosotros cumplimos con predicarte el evangelio de salvación. Acepta a Jesús en tu corazón, toma esta tarjeta, allí está la oración que debes hacer para ser salvo. Si no lo haces ahora mañana tarde puede ser. ¡Dios puede quitar esa incredulidad hermano!

Joven: Si llamáis incredulidad a mi fe en que la Palabra de Dios es poderosa para salvar las almas de los hombres, que no se necesita ningún medio carnal creado por hombres ni estrategias humanas que se ocupan en el mundo para atraer personas interesadas en sí mismas, y por considerar que Cristo no vino a librarnos de problemas terrenales sino del real problema del pecado, a salvarnos de nuestra autosuficiencia y no a crear en nosotros muletas psicológicas como “alcanza tu potencial” o “Con Dios puedes lograr tus sueños”, entonces no sé en que Dios o Señor creéis. Vuestra fe está basada en una extraña forma de interpretar las Escrituras, creando un mensaje cómodo para los pecadores. Vuestro evangelio es atractivo y supuestamente exitoso porque les dicen a sus esclavos lo que desean escuchar. Han convertido en libertinaje la gracia de Dios (Judas 1:4).

Cristianos de hoy: Creo que el diablo está trabajando duro en este lugar.

Joven: Podéis condenarme como un hereje, pero antes de creer en algo que compromete, contradice y niega la Palabra de Dios prefiero morir al instante. Mi fidelidad está con Dios, no con ustedes. Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (Gálatas 1:10).

Cristianos de hoy: Dios tenga misericordia de ti.

Joven: ¡Amén! Es lo que más necesito, de su misericordia eterna (Salmo 136:1).

8 comentarios:

  1. Woow! increible diálogo refleja exactamente lo que hoy en día vemos a diario..
    Oseas 4:6 es explícito en decir:
    "Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.."
    Dios les bendiga! excelente blog, les estoy siguiendo.
    Les invito a revisar mi blog junto con mi página web:
    http://www.wix.com/karinnasegura/haciendoiglesia
    Bendiciones!

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  2. Creo que este dialogo muestra muy bien los dos extremos.Por un lado tenemos iglesias legalistas y por otras regalistas. Unos viven en torno al juicio y la ira de Dios que es inevitable para los que no reciban a Cristo como Señor, y enfatizan la obra de Jesus y la misericordia de Dios desde el genesis, y su revelacion progresiva de Dios, que finlmente nos lleva a Cristo, y que efectivamente si muestra por asi decirlo, un plan de Dios para la humanidad, que como constante tiene el pecado, el juicio, pero tambien la misericordia. Otros enfatizan que la salvacion finalmente es un regalo, y que puede recibirse sin plena certidumbre de la condicion en que nos encontramos antes de Cristo, a modo de una conversion express. Jesus mismo tuvo este desencuentro con muchos, el joven rico, otro que debia ir a enterrar a sus padres, los mismos discipulos. Hay algo que debemos aceptar, que esta en nosotros, que es la preferencia que tenemos por nuestros propios dictamenes por sobre el de Dios. Creo en todo caso que el mejor ejemplo de predicacion es Cristo. El hablo claro y de manera perfecta. Aprendamos de el....De todos modos el contexto a veces nos lleva a ser mas severos, y la denuncia ex inevitable, y el desencuentro tambien....pero aun en eso debemos ser cuidadosos con las personas, de un lado o del otro.

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    1. Muchísimas gracias por su comentario. Interesante el concepto de "regalista". Así es, ante la disyuntiva de cómo predicar lo mejor es acercarnos lo suficiente a Cristo y su enseñanza. Sólo permítame reparar en que el concepto de legalista es más cercano al que "vive por la ley", es decir, que considera que, aunque de labios estime que la salvación sea un don inmerecido dado por gracia sin necesidad de obras, su vida y enseñanza se basan en requisitos para salvación.

      Muchos saludos
      Que Dios le bendiga

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    2. Mateo 5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.

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    3. hebreos 10:28 El que menospreciare la ley de Moisés, por el testimonio de dos ó de tres testigos muere sin ninguna misericordia:

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  3. Buenas noches hermanos, estoy de acuerdo en casi todos los argumentos con los que refutáis, la verdad de las visiones o revelaciones dadas a hombres creyentes o no creyentes, pero eso no hace que la verdad de una revelación o visión, sea menor o mayor según nuestro concepto, cosas existen que son reveladas a los hombres según la voluntad de Dios y no según la inteligencia mundana de los hombres, sin importar si estos son científicos, predicadores o aficionados al tema, yo mismo he tenido visiones y revelaciones, y no soy un hombre digno de tal honor, en la mayoría se me ha dado la interpretación, en otras no, ello no me hace mayor o menor ante los demás, no me interesa lo que piensen de mí, lo comento, lo digo como me fue dicho, lo muestro como me fue revelado, y tristemente he visto el descalabro de la iglesia al ignorar algunas de estas revelaciones, le pido al señor que estas no vuelvan, pero reconozco que no soy nadie para decidir entre lo que debe ser y lo que no debe ser.
    Tengo mucho para compartir, es de la iglesia, le pertenece a la iglesia, es para la edificación de la iglesia, no es de mi propiedad, no se me dijo que yo tendría prioridad alguna, credibilidad alguna, o que sería fácil, podréis refutar según las escrituras todo lo que creáis necesario, podréis decir lo que os venga a la cabeza, sea bueno o sea malo, pero en el caso de que dijeres que es una invención humana de un hombre con delirios, de ninguna manera hace que esto no sea verdad, viene de Dios, pertenece a Dios, para el pueblo de Dios.
    Hasta pronto
    Que Dios los bendiga.

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  5. Es verdad, una de las primeras cosas que tenemos que hacer en la evangelizacion es convencer por medio de la Palabra sobre el pecado y la necesidad que esa persona tiene para ser salva.
    Una vez me acuerdo que salí a predicar con mi iglesia tocando puertas y me tocó evangelizar con una hna con la cual no podia hallar la paz al evangelizar: un hombre catolico que tomaba alcohol nos abrio la puerta y ella muy amable empezo a preguntarle como le iba y de donde era pero no introducia el evangelio. Cuando el decía que oraba al Señor justificandose a sí misno, ella le sonreia y le decia que eso estaba muy bien. Sin embargo cuando yo le empece a hablar le indicaba que el necesitaba arrepentirse y su religion no le iba a ayudar, despues cuando ella hablaba solo hablaba del amor y yo me sentia como "la conflictive", como si ellos dos estuvieran unidos y yo era la unica diferente. Luego yo le dije a la hna que tenemos tambien que predicar del arrepentimiento y la hna me dijo que primero tenemos que ganar su simpatia con sabiduria y amor, porque asi la gente te tiene mas confianza contigo poco a poco. Al final, me tuve que separar de la hna y agarrar otra hna que etuviera mas de acuerdo conmigo. No pude continuar con esahna, sentí mucha incomodidad y desacuerdo.

    AHORA, YO PIENSO QUE TAMBIEN HAY EXTREMISTAS QUE LES GUSTA CONTENDER Y SOLO OFENDER A LA GENTE SIN EXPLICARLES EL PROCESO PARA SER SALVOS, LOS ENCARAN Y LES DICEN QUE SE VAN A IR AL INFIERNO DE PRIMERA Y TAMPOCO DEBE SER ASI PORQUE MUCHOS LO TOMAN COMO FALTA DE RESPETO Y NI AUN ASI PREDICARON LOS APOSTOLES SINO LES EXPONIAN LAS ESCRITURAS Y LOS LLAMABAN AL ARREPENTIMIENTO LLENOS DEL ESPIRITU SANTO PERO TAMBIEN CON RESPETO Y AMOR DE DIOS.(1 COR 16:14) TAMPOCO PODEMOS SER COMO LOS FARISEOS QUE HACIAN LAS COSAS SIN AMOR Y SOLO POR REGLAS Y ASI CONOZCO HNOS QUE PREDICAN SIN AMOR Y NO TIENEN GRACIA PARA HABLAR A LAS ALMAS, CONDENAN TODO Y ORAN COMO METRALLETA SIN PARAR. DIOS NOS LIBRE DE LO UNO Y DE LO OTRO!! DIOS LES BENDIGA HNOS! NO ES MALO DECIR: DIOS LES BENDIGA, NO NOS VAYAMOS A LOS EXTREMOS.SOLO ACLARANDO MAS NO JUZGANDO.

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